LaLiga y Telefónica bloquean Proton VPN y NordVPN durante partidos: Qué pasa y a quién afecta
Qué está pasando exactamente con las VPN y los partidos
LaLiga y Telefónica han activado un nuevo frente contra las retransmisiones ilegales: durante la disputa de partidos, en distintas conexiones de España se ha detectado un corte de acceso a Proton VPN y NordVPN, con caídas que coinciden exactamente con el horario de emisión.
No es un fallo aislado ni una incidencia de red cualquiera. Lo que se ha visto en la práctica es bastante reconocible: la VPN intenta conectar, negocia, se queda en bucle, cae. Y el detalle que delata el origen es el reloj: la caída se concentra en el tramo de partidos, como si el acceso tuviera un interruptor programado por franja, una especie de persiana que baja cuando arranca la jornada.
Patrón detectado por usuarios: "La VPN intenta conectar → negocia → se queda en bucle → cae → vuelves a intentarlo → vuelve a caer. Exactamente mientras hay partido. Exactamente en Movistar."
La estrategia detrás del bloqueo
LaLiga no solo persigue dominios concretos; el combate se ha desplazado a la infraestructura, al bloqueo de IP y a mecanismos que pueden actualizarse durante el evento. En ese contexto, una VPN es un problema para quien bloquea: convierte el tráfico del usuario en un "túnel" cifrado que, desde fuera, se ve como una conexión a un servidor intermedio.
Si el objetivo es evitar que el usuario "salte" el cerrojo, cortar el túnel durante el partido es la jugada más directa: no hace falta perseguir mil sitios, basta con poner vallas en las entradas de dos autopistas muy utilizadas. Que el foco se ponga en Proton VPN y NordVPN tiene lógica por volumen y notoriedad: son las marcas más populares en España, con millones de usuarios.
La pieza judicial: Córdoba, AceStream y burofaxes recaudatorios
El eje de la noticia es judicial, aunque a primera vista parezca una batalla puramente tecnológica. La autorización se atribuye al magistrado titular del Juzgado Mercantil de Córdoba, el mismo que ya autorizó en noviembre otra medida polémica: acceder a la identidad de clientes cuando su dirección IP fuese detectada participando en la reproducción de partidos mediante AceStream.
La escalada: de bloquear webs a identificar personas
| Fase | Medida aplicada | Impacto real |
|---|---|---|
| Fase 1 | Bloqueo de webs y dominios pirata | Sitios inaccesibles, usuarios migran a VPN |
| Fase 2 | Identificación de IPs en AceStream + burofaxes | Presión económica individual, usuarios migran a VPN para protegerse |
| Fase 3 (actual) | Bloqueo de Proton VPN y NordVPN durante partidos | Corte de herramienta legítima con daño colateral masivo |
| Fase 4 (probable) | Ampliación a otras VPN, exigencia de colaboración | Normalización del "internet por franjas" |
Aquí se entiende por qué el asunto no es menor: cuando el conflicto entra en el terreno de la identificación individual por IP, la discusión deja de ser "piratería sí o no" y pasa a ser hasta dónde se puede tensar la cuerda con datos, redes y responsabilidades. La IP identifica una conexión, no un dedo: redes compartidas, Wi-Fi familiares, equipos múltiples hacen que ese dato no sea una prueba limpia de quién estaba al otro lado.
Cómo funciona el bloqueo técnico de una VPN (sin magia ni misterio)
Una VPN no es un hechizo; es un sistema de conexión cifrada entre un dispositivo y un servidor remoto. El usuario abre la app, el dispositivo negocia con un servidor de la VPN, se autentica, establece claves, y desde ese momento el tráfico viaja encapsulado: por fuera se ve la comunicación con la VPN; por dentro va el resto, como un paquete dentro de otro paquete.
Métodos técnicos de bloqueo
- Bloqueo de IP: Se bloquean las direcciones IP de los servidores VPN. La conexión no llega a establecerse.
- Bloqueo DNS: Se impide resolver el nombre de dominio de la VPN. La app no puede "encontrar" el servidor.
- DPI (Deep Packet Inspection): Se analiza el tipo de tráfico para identificar patrones de protocolos VPN y cortarlos.
- Estrangulamiento de ancho de banda: No se bloquea completamente, sino que se ralentiza hasta hacer la conexión inviable.
El problema del bloqueo "solo durante partidos":
La infraestructura VPN no es un edificio con una sola puerta
→ Múltiples servidores, rotación de IPs, nodos que cambian
→ Bloquear demasiado poco = ineficaz
→ Bloquear demasiado = devastador para tráfico legítimo
→ Entre ambos extremos vive la controversia
Analogía perfecta: El "bloqueo de IP" se parece más a cerrar un tramo de carretera comarcal para que no pasen ladrones… y dejar también sin paso a ambulancias, repartidores y vecinos que usaban esa misma vía por razones completamente legítimas.
Daño colateral: teletrabajo, seguridad y usuarios legítimos
El gran argumento crítico contra este tipo de medidas es la proporcionalidad. Esa palabra se entiende mejor con escenas concretas de usuarios afectados que no tienen ninguna relación con el fútbol pirata:
| Perfil afectado | Uso legítimo de VPN | Impacto del bloqueo |
|---|---|---|
| Teletrabajador | Acceso a servidores corporativos internos | Incapaz de trabajar durante el partido |
| Empresa pequeña | Gestión de contabilidad y facturación remota | Pérdida de acceso a sistemas críticos |
| Periodista | Protección de comunicaciones en redes públicas | Fuentes e información sensible expuestas |
| Viajero | Acceso a banca online bloqueada por ubicación | Sin acceso a sus propias cuentas bancarias |
| Usuario privacidad | Cifrar tráfico en Wi-Fi compartida | Tráfico expuesto + pérdida de filtros antimalware |
La fricción aquí es que el bloqueo no se aplica a una conducta, sino a una herramienta. En un mundo ideal, se perseguiría el contenido ilícito con precisión quirúrgica. En el mundo real, se tiende a cerrar puertas grandes porque por una de ellas se cuela mucha gente.
Hay otro punto que se suele pasar por alto: muchas VPN tienen funciones añadidas que no se reducen al "cambio de IP". Filtrado de malware, protección frente a rastreadores, bloqueo de conexiones sospechosas. Cuando se corta el servicio, se apaga también ese paraguas. En momentos de consumo masivo —partidos, picos de tráfico— el terreno se vuelve más propicio para estafas, webs clonadas y trampas de todo tipo.
El precedente peligroso: ¿internet por franjas?
Si se confirma que el bloqueo se ha hecho con aval judicial, lo lógico es que el esquema se intente replicar y ampliar. Las preguntas que quedan abiertas definen el impacto real:
- ¿Se ampliará a otras VPN menos populares pero igualmente legítimas?
- ¿Se hará por listas cerradas o por patrones de tráfico (DPI)?
- ¿Se exigirá a las compañías de VPN colaboración activa para bloquear su propio servicio?
- ¿Se establecerán mecanismos de compensación para usuarios afectados sin causa?
- ¿Choca con el marco europeo de neutralidad de red?
La pregunta que lo cambia todo: Si se normaliza que una VPN puede dejar de funcionar por decisión judicial en una franja horaria, ¿qué otras herramientas pueden entrar en ese saco cuando haya un evento con intereses económicos potentes detrás? La discusión ya no es "qué hace LaLiga", sino qué puede hacer cualquier actor con capacidad de presionar judicialmente.
El efecto rebote: más evasión, menos control
El intento de cerrar un grifo puede terminar abriendo varios pequeños. Cuanto más se insiste en medidas agresivas, más se incentiva el uso de técnicas de evasión menos visibles: sistemas más opacos, túneles encadenados, soluciones improvisadas que aumentan los riesgos de seguridad para todos. La persecución del más visible puede empujar el problema hacia lo más opaco y lo más peligroso.
Además, está el choque con la neutralidad de red, principio según el cual el tráfico no debería tratarse de forma discriminatoria salvo por razones justificadas y proporcionadas. Las órdenes judiciales pueden ser una de esas razones, sí, pero la proporcionalidad vuelve a aparecer como columna vertebral: si el remedio rompe más cosas de las que arregla, el conflicto no se queda en España ni en una jornada; se convierte en un caso de arquitectura digital con resonancia europea.
Preguntas frecuentes sobre el bloqueo de VPN durante los partidos
¿Es ilegal usar una VPN en España durante los partidos?
No, usar una VPN es completamente legal en España. Lo que puede ser ilegal es el uso que se haga de ella (acceder a contenido pirata). El bloqueo judicial no hace ilegal la VPN, simplemente impide técnicamente su funcionamiento en determinadas franjas horarias. Es la herramienta la que se bloquea, no el usuario quien delinque por intentar usarla.
¿Afecta a todos los operadores o solo a Movistar/Telefónica?
Las caídas se han detectado principalmente en conexiones de Telefónica (Movistar), que es quien actúa como brazo técnico ejecutor. Sin embargo, si la orden judicial tiene alcance general, otros operadores podrían verse obligados a implementar medidas similares. Por ahora, usuarios de Orange, MásMóvil, Vodafone u otros operadores han reportado menos incidencias, aunque la situación puede evolucionar.
¿Puedo reclamar si el bloqueo afecta a mi trabajo?
Jurídicamente es complicado, porque el operador ejecuta una orden judicial. Sin embargo, si puedes demostrar un perjuicio económico directo (horas de trabajo perdidas, contratos incumplidos), podría haber margen para reclamaciones tanto al operador como a través de recursos contra la propia resolución judicial. Organizaciones como la AEPD o asociaciones de consumidores pueden orientar en estos casos. El camino es largo, pero el precedente se construye con casos documentados.
¿Qué pasa si recibo un burofax de LaLiga por usar AceStream?
Lo primero es no ignorarlo ni pagarlo de forma impulsiva. Una IP no es prueba concluyente de quién realizó la reproducción (redes compartidas, Wi-Fi familiar, dispositivos múltiples). Se recomienda: (1) Consultar con un abogado especializado en propiedad intelectual o derecho digital, (2) Documentar el estado de tu red en el momento indicado (número de dispositivos conectados, configuración del router), (3) No reconocer ninguna infracción por escrito sin asesoramiento legal previo.
¿Esto viola la neutralidad de red en Europa?
Es el debate central. El Reglamento Europeo de Neutralidad de Red (2015/2120) permite excepciones por orden judicial, pero exige que las medidas sean necesarias y proporcionadas. Bloquear una herramienta legítima de privacidad con daño colateral sobre usuarios que no cometen ninguna infracción podría considerarse desproporcionado. El Organismo de Reguladores Europeos de Comunicaciones Electrónicas (BEREC) y la Comisión Europea podrían tener que pronunciarse si el modelo se generaliza. Es un terreno jurídico abierto.
⚖️ Reflexión final: La última fotografía de este asunto es esta: un fin de semana de partido, una VPN que no conecta, una resolución que empuja desde los juzgados, una operadora que ejecuta en red y una liga que presume de eficacia. La pregunta que queda flotando es si esta forma de actuar se quedará como excepción del directo o si acabará normalizándose como un modo habitual de "gestionar" el tráfico cuando hay algo grande en juego. Y ese "algo grande" no siempre será fútbol. Ahí está la verdadera dimensión del asunto.