LaLiga ha vuelto a activar su sistema de bloqueo de direcciones IP contra las emisiones no autorizadas de fútbol, una medida que puede afectar también a páginas y servicios legítimos que comparten infraestructura con los objetivos perseguidos.
📌 En resumen
- Los bloqueos de LaLiga han vuelto con el inicio de la temporada 2026/27.
- El seguimiento realizado durante el arranque de la competición situó el pico en unas 550 direcciones IP afectadas.
- Cloudflare vuelve a aparecer entre las infraestructuras más afectadas por el bloqueo de IP compartidas.
- La autorización que permite estas medidas está vinculada al ciclo de derechos de Telefónica hasta el final de la temporada 2026/27.
LaLiga ha reactivado los bloqueos de direcciones IP con el comienzo de la temporada 2026/27. El sistema volvió a ponerse en marcha antes de los primeros partidos y, según el seguimiento realizado durante el inicio de la competición, llegó a alcanzar unas 550 direcciones IP afectadas alrededor de la medianoche del sábado 15 de agosto.
La medida forma parte de la estrategia antipiratería de LaLiga para impedir el acceso a infraestructuras utilizadas para retransmitir partidos sin autorización. El problema vuelve a estar en la forma de aplicar estos bloqueos: una dirección IP puede alojar o servir simultáneamente a numerosos sitios y servicios que no tienen ninguna relación con el fútbol.
Los bloqueos vuelven con el inicio de la temporada
La temporada 2026/27 comenzó el sábado 15 de agosto y el sistema de bloqueos volvió a activarse antes del primer encuentro de Primera División. El seguimiento realizado durante esa jornada registró un aumento progresivo de las direcciones afectadas hasta alcanzar aproximadamente 550 IP bloqueadas.
Entre las infraestructuras afectadas vuelve a aparecer Cloudflare, una de las redes más utilizadas por páginas web y servicios de Internet. Su arquitectura permite que numerosos dominios compartan direcciones IP, lo que convierte el bloqueo de una dirección completa en una medida potencialmente mucho más amplia de lo que sugiere la cifra de IP afectadas.
El comportamiento tampoco es idéntico entre operadores. Los datos de seguimiento del inicio de temporada apuntan a diferencias en el número y duración de los bloqueos aplicados por cada proveedor, con Digi entre los operadores que acumularon más direcciones afectadas durante buena parte de la jornada.
El problema de bloquear una IP compartida
La principal controversia de este sistema está relacionada con la infraestructura sobre la que funciona buena parte de Internet. Una dirección IP no tiene por qué corresponder a una única página web.
Las CDN, los proxies inversos y determinados servicios de alojamiento permiten que miles de dominios utilicen una misma dirección o un conjunto reducido de direcciones. Cuando un operador bloquea una de ellas, puede impedir simultáneamente el acceso a servicios completamente legítimos.
El resultado es que una medida diseñada para cortar una retransmisión concreta puede producir efectos sobre páginas que no están relacionadas con la emisión perseguida.
OONI ya ha medido el alcance del problema
El impacto no es únicamente teórico. El Open Observatory of Network Interference, OONI, publicó en junio de 2026 un análisis sobre los bloqueos realizados durante las retransmisiones de LaLiga entre enero y junio.
El estudio encontró al menos 554.507 dominios afectados en algún momento dentro de una muestra de 9,2 millones de dominios populares, aproximadamente el 5,8 % del conjunto analizado. OONI también identificó 7.441 direcciones IP bloqueadas pertenecientes a 36 proveedores de infraestructura y alojamiento.
La magnitud del efecto se explica precisamente por la concentración de servicios. Según OONI, durante muchas retransmisiones bastaba con bloquear entre cuatro y 20 direcciones IP durante una ventana de una hora para afectar a más de 400.000 dominios únicos. Cloudflare concentró 501.305 de los dominios afectados en 2.218 direcciones IP.
El informe también identificó infraestructura de grandes proveedores como Amazon, Alibaba Cloud, Akamai, Meta y Microsoft entre las direcciones afectadas. OONI considera que sus resultados son una estimación conservadora y que el impacto real podría ser mayor.
Los bloqueos han generado críticas por su efecto colateral
La cuestión no es si LaLiga puede combatir las emisiones no autorizadas, sino hasta dónde puede llegar técnicamente una medida que utiliza el bloqueo de IP como mecanismo de aplicación.
El informe de OONI documentó páginas y servicios sin relación con la piratería entre los dominios afectados, incluyendo organizaciones de derechos humanos, medios de comunicación, instituciones y proyectos tecnológicos. La organización cuestiona especialmente la proporcionalidad de bloquear infraestructura compartida para perseguir determinados servicios de retransmisión.
El problema también afecta a empresas y usuarios que pueden encontrarse con una página inaccesible durante un partido sin conocer la causa real del bloqueo. Desde el punto de vista técnico, el sitio puede funcionar correctamente y ser el proveedor de acceso a Internet quien impida llegar hasta su dirección.
La autorización actual cubre la temporada 2026/27
El sistema de bloqueos cuenta con respaldo judicial y está vinculado al ciclo de derechos audiovisuales de Telefónica. La compañía tiene adjudicados cinco partidos de Primera División por jornada para las temporadas 2024/25, 2025/26 y 2026/27.
La autorización utilizada para estas medidas permite mantener los bloqueos durante ese periodo, por lo que la temporada 2026/27 constituye el último curso del ciclo actualmente cubierto. Si no existe una nueva autorización o una modificación del marco vigente, la situación tendrá que revisarse al finalizar esta temporada.
Esto no significa que los bloqueos vayan a desaparecer necesariamente después. LaLiga y Telefónica ya han mostrado su interés en mantener la estrategia antipiratería y existen antecedentes de actuaciones conjuntas para obtener cobertura judicial para este tipo de medidas.
El precedente de OONI vuelve a poner presión sobre el sistema
La nueva temporada comienza, por tanto, con el mismo debate que acompañó a los bloqueos durante el curso anterior. LaLiga pretende cortar el acceso a las emisiones ilegales, pero el método utilizado puede alcanzar infraestructuras compartidas por una cantidad mucho mayor de servicios.
Los datos de OONI aportan una dimensión concreta a ese problema: más de medio millón de dominios resultaron afectados en algún momento durante el periodo analizado, mientras que unas pocas direcciones IP podían concentrar miles de páginas diferentes.
El inicio de la temporada 2026/27 demuestra que la estrategia continúa activa. La cuestión que queda abierta es si el sistema podrá mantenerse durante todo el curso sin repetir el elevado daño colateral documentado durante la temporada anterior y, sobre todo, qué ocurrirá cuando termine el marco judicial actualmente asociado a los derechos de Telefónica.